Estudió Periodismo en la Universidad de Sevilla. Empezó a trabajar en el gabinete de prensa de un grupo de teatro clásico, y pasó a televisión, como redactora en un programa sobre literatura. Ha sobrevivido ganándose la vida como camarera, dependienta de un videoclub, teleoperadora y analista de búsquedas de Google, entre otras cosas, y trabajando intermitentemente en medios audiovisuales. Actualmente, también colabora con el periódico Diagonal.